domingo, 11 de marzo de 2012

Por una nueva organización de los trabajadores

Tomado del periodico La Jornada del día Domingo 11 de Marzo de 2012.
 
Pablo González Casanova
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Asistentes al foro realizado en la Universidad Obrera de México, durante el discurso de Pablo González CasanovaFoto Francisco Olvera
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El líder del SME, Martín Esparza, con el ex rector Pablo González Casanova Foto Francisco Olvera
A la actual crisis financiera se suma la ecológica
En México dicha situación comienza desde los años 60
Se fomenta el individualismo en la sociedad y la ruptura de lazos
La unión del sector laboral y el pueblo, camino a la solución
La situación del mundo y del país muestran claras tendencias a agravarse. A la crisis financiera y económica que pesa sobre la inmensa mayoría de la humanidad, se añade la grave crisis ecológica que amenaza a toda la humanidad. Se trata de algo más que la crisis del modelo neoliberal que el capitalismo corporativo impuso tras el golpe de Pinochet en Chile y con los gobiernos conservadores de la Thatcher en Inglaterra y de Reagan en Estados Unidos.
En México la crisis se ha venido preparando desde que las políticas monetaristas empezaron a aplicarse en los años sesenta dando lugar al movimiento de los médicos, y al de los estudiantes y del pueblo en 1968, así como a la insurgencia obrera de los setentas y a numerosos intentos nacionales de resistencia a los procesos de restauración del capitalismo asociado y dependiente.
La crisis se fue preparando con medidas cada vez más contrarias al interés nacional, a los trabajadores, a los campesinos y los ciudadanos. Desde los años setenta hasta hoy, el endeudamiento externo creció sin precedente. En los años ochenta se volvieron a privatizar los bancos que eran fuente de altas tasas de utilidades y de inmensos ingresos para la nación. Desde entonces se empezaron a aplicar cada vez más las medidas neoliberales y neoconservadoras que favorecen al capital corporativo en detrimento de la nación. En forma sucesiva se reformó la Constitución para acelerar el proceso de contra-rreforma agraria. Se acentuó el desmantelamiento del Instituto Mexicano del Petróleo y, cada vez más, el de la industria petrolera y sus derivados. Se descuidó y obstruyó la construcción de las infraestructuras para el desarrollo agrícola y la soberanía alimentaria. Se orientó el uso de los préstamos extranjeros a la compra de alimentos chatarra y de armas y municiones, resolviendo los problemas de sobreproducción de los prestamistas y estableciendo con ellos convenios en que quedaba a su arbitrio la fijación de las tasas de interés. Esas medidas y numerosos tratados o acuerdos como el ALCA, el Plan Mérida y sus derivados constituyeron a la vez fuertes sangrías para el pueblo mexicano y sus trabajadores y dieron pie a varios procesos simultáneos: la depauperación de la inmensa mayoría de la población mexicana; la baja de salarios directos e indirectos; el peso principal de la carga fiscal en la población de menores ingresos, la reorientación del presupuesto de egresos en favor del capital corporativo y sus asociados; la disminución y deterioro de los empleos y de los servicios médicos, educativos, de salud pública, y de construcción de viviendas.
La privatización creciente de las actividades públicas –como el petróleo, la electricidad, y ahora las prisiones– y su metamorfosis en actividades lucrativas se combinó con el uso creciente de la represión y la corrupción, y con el control de la población, de los trabajadores, de los desempleados, de los jóvenes y sus movimientos legales y pacíficos con agentes abiertos y encubiertos, así como con militares a los que se empezó a entrenar para la lucha contra sus pueblos y a los que se dieron órdenes de preparar a paramilitares, medidas ambas, como las anteriores, en abierta violación al régimen legal y a la Constitución de la República.
En el conjunto del país se llevó a cabo un desmantelamiento sistemático de los derechos constitucionales y de las garantías individuales y sociales que el pueblo mexicano había logrado en una Revolución como la de l910-17 en la que perdieron la vida más de un millón de habitantes.
A la depredación y empobrecimiento creciente del país en beneficio de las corporaciones y sus asociados se añadieron crecientes ofensivas en el orden político, cultural y educativo que acentuaron las diferencias entre el país real y el país formal; que criminalizaron las críticas y oposiciones de los de abajo, que acentuaron la política de discriminación y depredación de las comunidades indígenas y no indígenas de campesinos pobres; que asesinaron a miles de trabajadores expulsados de sus tierras y de sus trabajos, y que buscaban desde México, y desde los hermanos países de Centroamérica cruzar el inmenso muro que separa a las poblaciones de México y Estados Unidos para ver si allá encontraban el trabajo que en sus países habían perdido con sus tierras y sus casas.
La ofensiva también se dio contra los sindicatos industriales, agrícolas y de servicios, y afectó en especial a la gente más joven que no tiene ni casa, ni empleo, ni universidad, ni escuela, y con un múltiple daño silencioso a la población de ancianos que perdieron sus seguros de vida y ahorros para el retiro, pues de sus montos se encargaron las empresas financieras especulativas. En cuanto a la población de edad intermedia, a la violación de facto de sus derechos laborales y sociales, se añadió una presión constante y creciente por acabar con esos derechos tanto en la Constitución de la República como en las leyes que derivan de ella. Una campaña realizada a través de todos los medios no sólo tendió a culpabilizar de los daños a las víctimas –fueran obreros, campesinos, indígenas, mujeres, jóvenes y viejos– sino que los sometió a imágenes televisivas e impresas que tienen como objetivo el que pierdan la autoestima, el que olviden los hechos heroicos de los pueblos originarios y de los movimientos de Independencia, de Reforma y Revolución. Para eso no sólo se reformaron los libros de texto –borrando nuestra historia prehispánica y a los héroes del pueblo– sino que se privilegiaron en diarios, semanarios, y programas de radio y televisión las fiestas, amabilidades, bondades y sonrisas de los mexicanos bien, mientras el pueblo aparecía y desaparecía como un conjunto de débiles mentales y de payasos, cuyas necedades y torpezas mueven a risa y justifican ante ellos mismos su lamentable condición y fundada pérdida de la autoestima.
La múltiple ofensiva se enriqueció con una guerra virtual contra el narcotráfico que ya cobró más de 50 mil víctimas, mientras siguen fluyendo los miles de millones de dólares sin que se descubra a sus beneficiarios. Entre los objetivos de la narcoguerra destaca la pérdida de sentido de la lucha y de la vida entre numerosos jóvenes que son reclutados por las buenas o por las malas y que se embarcan en batallas por pequeños territorios que defienden o hacen suyo, como en los videojuegos de Los pollos y muchos más en que se dan divertidas y crueles luchas por diminutos espacios, juegos que se combinan con la creciente intervención de las agencias estadunidenses en el auxilio al gobierno mexicano y en las funciones que este debería desempeñar, controlando el blanqueo de dinero y el contrabando de armas, tareas que sin duda le sería más fácil controlar si no hubiera entregado, con los servicios de inteligencia, los bancos y las aduanas.
Termino este recuento incompleto señalando cómo se ha fomentado la ruptura de los lazos familiares y sociales, el individualismo en la sociedad y el oportunismo en la política, así como alentando el ideal neoconservador de el fin de las ideologías, que vacía de contenido a la democracia electoral y política de sus objetivos centrales de propuesta y lucha por políticas sociales y nacionales alternativas, reduciéndola a una triste contienda entre los miembros de cada partido por ser nombrados a puestos de elección popular por partidos que obedecen a la lógica de lo menos malo en condiciones cada vez peores para el pueblo, los trabajadores de la nación. Todas estas circunstancias y otras más le plantean a los trabajadores, a los pueblos y a los ciudadanos de México y el mundo la necesidad de reformular sus luchas y de restructurar sus organizaciones para fortalecer su capacidad defensiva y para aumentar su innegable capacidad de construir otro mundo posible menos autodestructivo, menos opresivo e injusto, tarea para la que existen todas las posibilidades humanas y naturales de triunfar, y para la que la humanidad cuenta con todos los conocimientos, experiencias y técnicas que permiten lograr ese objetivo.
Al plantear los caminos de solución, en las condiciones que vivimos, necesitamos respetar a los integrantes de la central en su pleno derecho a participar o no en la política de los partidos como sindicatos o como ciudadanos. Al mismo tiempo la central buscará como objetivo la unidad de los trabajadores, los pueblos y los ciudadanos con plena independencia de los partidos. La unidad en la diversidad de los trabajadores se propondrá impedir que las luchas de partidos o las diferencias religiosas, culturales, regionales o raciales dividan a los trabajadores de la central y disminuyan su capacidad de constituir un centro de organización de la clase obrera unida con los movimientos sociales en lucha contra el capitalismo corporativo y contra el modelo neoliberal, y por una civilización en que la barbarie del capitalismo sea sustituida por una democracia de veras en la que pueblos y trabajadores, como comunidades y como ciudadanos, participen en la toma de decisiones para la creación de otro mundo posible y necesario en que el vivir bien de unos no dependa del vivir mal de otros y en que con la justicia social se alcance la libertad.
Lograr esos objetivos implica luchar por otros más cuya práctica es inminente y entre los que se encuentran: 1. Rescatar las grandes luchas de los pueblos y los trabajadores mexicanos y en especial de los discriminados, excluidos y desregulados de nuestro país y del mundo, 2. Defender las garantías y derechos constitucionales y tomar la Constitución de 1917 sin las reformas neoliberales como base para las nuevas luchas revolucionarias, como siempre ha ocurrido en la historia de México. 3. Exigir e imponer en las demandas inmediatas la aplicación de la Ley Federal del Trabajo y del contrato colectivo y otras normas más que el actual gobierno está sistemáticamente violando o pretende que desaparezcan. 3. Luchar por la soberanía nacional y por la organización de los mexicanos para que ejerzan el supremo derecho que reside en ellos, cada vez más atacado por los entreguistas de viejo y nuevo cuño 4. Luchar contra la criminalización de los movimientos sociales. 5. Luchar contra la cultura del individualismo y el oportunismo que se está fomentando por todos los medios y con los métodos de evaluación y exclusión que tienden a hacer pensar a la víctima que es la culpable. 6. Luchar por los derechos de los pueblos indios y para que se cumplan los acuerdos de San Andrés. 7. Promover la organización y articulación de los trabajadores industriales, agrícolas y de servicios. 8. Promover la unión de los trabajadores organizados y no organizados, la unión de los trabajadores manuales e intelectuales, la unión de los trabajadores de los sectores medios y los excluidos, los desregulados o los discriminados. 9. Promover con ellos grupos y colectivos de enlace que construyan el tejido social de las comunicaciones, las informaciones, los intercambios y las organizaciones presenciales y a distancia, 10. Incrementar los periódicos y publicaciones no sólo impresos sino los que utilizan los medios electrónicos como medios de organización-información-acción, diálogo-debate-consenso- 11. Promover campañas de alfabetización política para la toma de decisiones y para la práctica de las técnicas de aprender a aprender y a leer, y cambiar no sólo los textos sino el mundo, y a construir y crear textos y mundos alternativos, l2. Promover las universidades y escuelas de la Tierra y en ellas la cultura humanística, científica, artística, y el conocimiento de los oficios y profesiones que necesitan los pueblos y las zonas urbanas marginadas de trabajadores y proletarios, de desregulados y excluidos, de discriminados y despojados. 13. A este respecto, organizar los sistemas de defensa de los trabajadores, los pueblos y los ciudadanos frente a los depredadores y las mafias que están empeñados en someterlos, corromperlos, enviciarlos, esclavizarlos y en acabar con el sindicalismo democrático, con las uniones de los campesinos, con sus medios y fuentes de trabajo y de vida. 14. Promover la articulación de los trabajadores con los estudiantes y los jóvenes en acciones conjuntas que incrementen la cultura solidaria y cooperativa y la capacidad de comunicación y acción. 15. Buscar en los programas de los sindicatos y movimientos más avanzados de México, América Latina y el mundo los puntos de coincidencia para plantear la lucha y la articulación de los colectivos desde lo local hasta lo mundial, a sabiendas de que la misma lucha, entre simpatías y diferencias de regiones y sectores es y será una lucha mundial.16. Replantear la lucha ideológica con base en un creciente dominio del pensamiento crítico y alternativo y de la cultura del diálogo y el debate que en nuestros pueblos alcanza niveles cada vez más altos de comprensión y acción. 17. Fortalecer y hacer efectiva la lucha por la moral y la firmeza como verdaderas armas, para el triunfo frente a una política que desde Teodoro Roosevelt se propone dominar al mundo con la zanahoria y el garrote, con la corrupción y con la represión. Hablar de moral y de firmeza, de dignidad y de entereza como armas contra la corrupción que tantas víctimas y estragos hace, y que está asociada a la cultura de la represión y el terror, de la cosificación y deshumanización de los pobres de la tierra y quienes echan su suerte con ellos.
Si el capital corporativo ha colocado la pérdida de los derechos sociales, nacionales, laborales y humanos en el campo de lo no negociable, el frente del pueblo que se organice en torno a la central de trabajadores, que hoy promueven sindicatos que ni se rinden ni se venden, como el heroico Sindicato Mexicano de Electricistas y muchos más, ese frente en gestación alcanzará, con los trabajadores manuales e intelectuales del campo y la ciudad, de la educación, de la salud, de la construcción y los servicios, así como con las comunidades de los pueblos indios y no indios, con la juventud y con los estudiantes, con los periodistas, locutores, actores, escritores, realizadores que luchan en los espacios tradicionales y cibernéticos, ese gran frente de todos y con todos alcanzará la victoria de un socialismo con democracia, y de una democracia con socialismo, con justicia y con libertad.
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sábado, 10 de marzo de 2012

Responde Alejandro Frank a Alfredo Jalife

Apelando a mi derecho a réplica y con cierto desconsuelo, me veo obligado a contestar a las falsas aseveraciones del columnista Alfredo Jalife-Rahme Barrios sobre mi persona y mis opiniones profesionales (ya que no tiene un doctorado, prefiero no utilizar el título de doctor, rememorando el caso del señor Alzati). En realidad, lo hago cerrando los ojos con aprensión, esperando una nueva andanada de calumnias y desoyendo los consejos de mis colegas. El señor Jalife, por enésima ocasión, demuestra su profunda ignorancia científica y su propensión a las teorías conspirativas. Respetuosamente solicito a los lectores leer con atención el artículo al que Jalife se refiere y sacar sus propias conclusiones: jornada.unam.mx/2011/04/16/opinion/018a2pol
El texto de Jalife es en su totalidad alarmista e inexacto. En particular, su aseveración: Se calculan 14 mil niños muertos en EU debido a la derrama radiactiva, rebasa cualquier calificativo, pero lo intentaré: es absurda, ridícula y falaz.
Mi trabajo académico y mis proyectos educativos están a disposición de los lectores, pero me veo en la necesidad de reiterar que no defiendo ni pertenezco a ningún lobby nuclear. Si el señor Jalife tiene alguna evidencia de ello, sería necesario publicarla, como La Jornada ha exigido repetidamente a sus críticos.
El Instituto de Ciencias Nucleares, al que me enorgullezco en dirigir, realiza investigaciones multidisciplinarias y es uno de los más prestigiosos de la UNAM y de nuestro país nucleares.unam.mx. La UNAM es una universidad crítica, diversa y tolerante, que busca contribuir de manera racional y científica a la solución de los problemas de nuestro país. Reitero, como he hecho siempre, que se requiere de una discusión enterada, profunda, inteligente y respetuosa sobre el proyecto energético de nuestro país. El alarmismo, la paranoia conspirativa, la intolerancia, el dogmatismo y, sobre todo, la ignorancia, pueden ser mucho más letales que la radiación para nuestro futuro.
Alejandro Frank

El correo Ilustrado, Periodico la Jornada Viernes 09/03/2012

Fukushima y su "desinformación radiactiva" un año después

Nota Tomada del peridico la Jornada
Miercoles 7 de Marzo de 2012.
Bajo la Lupa
Alfredo Jalife-Rahme
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Un trabajador muestra a la prensa extranjera un monitor con la lectura de la radiación persistente en la planta nuclear de Fukushima, la semana pasadaFoto Ap
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espués de la catástrofe de Fukushima, hace un año (Bajo la Lupa, 10/5/11 y 13/11/11), 52 de las 54 plantas nucleares de Japón han sido cerradas cuando la explosión del reactor destruyó la confianza de la población en la energía nuclear (Spiegel Online, 28/2 y 1/3/12) y obligó al gobierno a cambiar su plan energético por la presión de la opinión pública, pese a los poderosos intereses del lobby nuclear: Tepco, físicos y cabilderos.
El siquiatra Jun Shigemura, a cargo de la rehabilitación terapéutica de Fukushima, revela el intenso grado de trauma sicológico de la población (disminuida a la mitad y con incremento de suicidios) debido a que Tepco redujo los salarios 20 por ciento, cuando los trabajadores perdieron sus casas, sus familiares los abandonaron por temor a la radiación y el público los culpa por trabajar en Tepco.
El premier nipón Yoshihiko Noda, más consciente que su antecesor Naoto Kan –físico y agente de patentes (sic), muy bien lubricado por Tepco–, intenta transformar la política energética, pese a los fuertes intereses del nefario lobby nuclear, al cual le importa un comino el historial de Hiroshima y Nagasaki, ya no se diga el desastre de Chernobyl.
La opinión pública japonesa tiene un término maravilloso para describir al lobby nuclear: Genpatsu Mura, la ciudad atómica: la sacrílega alianza de Tepco, los físicos nucleares y los multimedia(Spiegel Online, 1/3/12). El problema yace en que 30 por ciento la atención a las necesidades energéticas de Japón proviene del ámbito nuclear, por lo que se planeaba construir 14 plantas adicionales en 2030.
Sibel Edmonds, en su blog (Boiling Frogs, 28/2/12), expone que pese a las garantías públicas de que la situación estaba bajo control en Fukushima, ahora se sabe que tres de los reactores de la planta empezaron su desintegración en horas, cuando se realizaron planes para evacuar Tokio. Devela que muchos no saben que los reactores dañados fueron diseñados por General Electric, con una tecnología añeja de 40 años y son sustancialmente similares a los 32 reactores en operación del mundo (sic), incluyendo 23 en EU, lo que exhibe la complicidad criminal de los reguladores (¡supersic!) de los gobiernos que fracasan en reforzar sus propias políticas y regulaciones en estos reactores añejos. Edmonds no dice que la única planta nuclear de México, en Laguna Verde, es también añeja y fue vendida como chatarra por General Electric.
El premier Noda reconoció la culpa compartida del gobierno por haberse cegado en la creencia falsa de la infalibilidad tecnológica de su país: el gobierno, el operador (léase Tepco) y el mundo académico (léase los físicos nucleares) se empinaron (sic) con el mito (sic) de la seguridad (NYT, 3/3/12).
Los estudiantes nipones han sido intoxicados, aun después del desastre, por el Ministerio de Educación, Ciencia y Cultura, que financia a las escuelas para enseñar las supuestas bondades de la energía nuclear. ¡Uf!
La vulnerabilidad energética de Japón se ha incrementado notablemente y por ahora no le queda otra opción que la importación de gas natural licuado de Qatar y Rusia, lo cual comporta también sus limitaciones. Un grave error del gobierno es haber dependido en demasía de la criminal trasnacional Tepco, la cual dictaba la agenda energética.
La fundación Rebuild Japan Initiative conformó un equipo de 30 profesores universitarios, abogados y periodistas (entre ellos el muy prestigiado Yoichi Funabashi, anterior editor del importante periódico Asahi Shimbun) que publicó un demoledor reporte de 400 páginas que tomó seis meses de investigación (NYT, 27/2/12) en el que exhibe que los líderes japoneses no sabían la extensión del daño en la planta y consideraron en secreto la posibilidad de evacuar Tokio (¡supersic!).
La trasnacional Tepco desinformó en forma criminal al gobierno de Naoto Kan y rompió la confianza con el gerente de la planta averiada (con tres explosiones radiactivas a cuestas).
La investigación independiente de la fundación se debió, según Funabashi, a la falla del gobierno en advertir a su población de los peligros y a la amplia desconfianza que generó. ¡Pues sí!: las opiniones publicas no son estúpidas, pese a toda la desinformación radiactiva de sus mendaces gobiernos controlados por trasnacionales criminales, cabilderos y físicos nucleares sin escrúpulos, quienes viven para sostener su empleo en detrimento del bien común y sin importar los daños colaterales.
La serie de explosiones de hidrógeno sacudió la planta y, ante la demoniaca reacción en cadena (sic), se consideró la evacuación de Tokio (más de 13 millones de habitantes), que se encuentra a 270 kilómetros al sur de Fukushima.
De milagro no ocurrió una tragedia generalizada cuando un helicóptero militar confirmó cinco días después que se había evitado el peor escenario. El resto del drama y sus detalles se los dejamos a la próxima película hollywoodense.
Funabashi criticó el miedo (sic) del gobierno de Kan al crear pánico en sus decisiones y subestimar los verdaderos peligros del accidente. Es lo que sucede cuando un gobierno pusilánime cede sus prerrogativas a los intereses unilaterales de una trasnacional criminal como Tepco y su perverso lobby nuclear (Genpatsu Mura).
Kan, quien había permanecido en la catatonia, se acordó de que, más que físico y agente de patentes (sic) comprometido con los intereses de Tepco, era el primer ministro que debía tomar la suprema decisión para el bien de su nación, cuando optó por irrumpir en las oficinas de Tepco en Tokio para obligarlos a no abandonar la planta de Fukushima. Un acto heroico que juzga Funabashi: su decisión de irrumpir en las oficinas de Tepco y exigir que no se rindieran salvó a Japón; le faltó agregar que también salvó a la región de la cuenca del Pacífico (incluido México).
El director del Instituto de Ciencias Nucleares, Alejandro Frank Hoeflich, ha apoyado irrestrictamente al lobby nuclear de Japón en el caso de Fukushima (CNN, 16/3/11 y La Jornada, 16/4/11). ¿Estará de acuerdo todo el plantel académico y el alumnado de la UNAM con esta postura unilateral, que ha valido severas criticas de los lectores de La Jornada (en su propio artículo, así como en El Correo Ilustrado, 28/4/11)?
Pese al encubrimiento de la Agencia de Protección (sic) Ambiental de EU (EPA, por sus siglas en inglés), las perniciosas consecuencias de Fukushima han alcanzado la costa del Pacifico, según Joseph J. Mangano (epidemiólogo) y Janette D. Sherman (internista y toxicóloga), de la universidad de Western Michigan, en un artículo de la revista científica International Journal of Health Services (2012): Aumento inesperado en la mortalidad en EU después de la llegada de la nube radiactiva de Fukushima: ¿existe correlación? Se calculan 14 mil niños muertos en EU debido a la derrama radiactiva, pese a la necedad de la trasnacional Tepco en sostener que sus efectos tóxicos han sido contenidos. ¿Habrá alcanzado la costa mexicana del Pacífico? ¿Quién investiga? ¿Quién estará evaluando aquí –que no sea el Genpatsu Mura local– la planta de Laguna Verde, situada sobre una falla tectónica y con el mismo modelo chatarra que vendió General Electric en Japón?

jueves, 1 de marzo de 2012

Se instala la Okupa- GDF

  
A TOD@S, VEN Y OKUPA TU LUGAR EN EL ZÓCALO DE ESTA CIUDAD
Ellos nos dejaron sin trabajo, nosotros vamos a recuperarlo.
Ellos nos dejaron sin futuro, nosotros vamos a conquistarlo.
Ellos nos desalojaron, nosotros vamos a okuparlos.

BOLETÍN DE PRENSA

· OKUPA GDF toma el corazón operativo de la ciudad: Organizaciones de trabajadores se instalan, este 20 de febrero, en plantón indefinido y demandan la reinstalación de despedidos, en los portales del ayuntamiento de la ciudad de México.
La Asamblea General de Trabajadores del GDF, la Unión General de Trabajadores de México, el Sindicato por la Unidad de los Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior y el Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, miembros de la Federación de Trabajadores del Distrito Federal, conjuntamente con el Congreso Popular Social y Ciudadano, dicen que no se irán hasta que se solucionen sus demandas.
La Política laboral del GDF se distingue principalmente por cerrar las puertas al derecho a la estabilidad laboral, para lo cual implementa diferentes formas de contratación, (honorarios, asimilados a salarios, eventuales ordinarios, eventuales extraordinarios, autogenerados y voluntarios), al negar sus relaciones de trabajo con cientos de trabajadores, pero esas formas de contratación están al margen de la legislación laboral. Al mismo tiempo impulsa una serie de medidas administrativas para eliminar el carácter de universalidad de las prestaciones laborales; aplicando códigos nominales irregulares o bien negando el derecho a la libre sindicalización de los trabajadores. Mientras que interviene en la vida interna de las organizaciones sindicales.

La agresión a la materia de trabajo de los trabajadores del GDF también es una constante, mediante la subrogación del trabajo con cientos de contratos con particulares en todas las Unidades Administrativas y mediante la privatización, concesión o con permisos administrativos otorgados a compañías privadas para la prestación de los servicios; además de eliminar decenas de plazas para achicar la plantilla laboral mediante el congelamiento de las mismas.
Mientras la mano de obra del propio GDF se congela, crece la plantilla de estructura creando incluso direcciones y subdirecciones con la finalidad de pagar las cuotas políticas a los que operaron para garantizar que se ganara la Jefatura de Gobierno. Estos a su vez convertidos en referentes políticos, colocaron a decenas de trabajadores en diversas unidades administrativas con los contratos de honorarios y/o asimilados a salarios, pero también dando oportunidad a que decenas de sus operadores políticos obtuvieran una plaza aunque nunca se presentarán a trabajar.
Por si fuera poco a diseñado una estrategia que tiene como finalidad justificar estas aberraciones de la que está plagada su política laboral mediante lineamientos con carácter unilateral, para legitimarse frente a los trabajadores, estos lineamientos se han impuesto a pesar de que algunos de ellos se sobreponen a la legislación laboral, incluso para el caso de organismos públicos descentralizados están por encima de los clausulados de los Contratos Colectivos de Trabajo (CCT) y para el caso del gobierno central por encima de las Condiciones Generales de Trabajo (CGT-GDF).
Amen a todas estas calamidades, impuestas como mecánica ordinaria de su política laboral en lo que va del año se han intensificado los despedidos, en el DIF-DF, SETRAVI, SACM, INVI, INMUJERES, IASIS, IEMS, DGRT, LOCATEL, DGSU, en la UACM, SEGURO POPULAR, DESARROLLO SOCIAL, CETRAM, PROTECCION CIVIL, etc., todo esto pasa a sabiendas que implica una nueva andanada de demandas laborales, sin siquiera haber cumplido a cabalidad, con las que durante toda la administración el GDF y sus dependencias perdieron ante tribunales quienes dieron la razón a los trabajadores actores de las demandas sumando un total de 7000 laudos en favor de los trabajadores que el Gobierno local se niega a cumplir cabalmente; alegando siempre insuficiencia presupuestal, pero destinando cuantiosos recursos del erario a sostener y mantener a un número indeterminado de aviadores en casi todas las dependencias de gobierno.
http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2011/11/13/ebrard-hoteles-whisky-langosta-y-vinos-con-cargo-al-erario/
De tal suerte, el GDF justifica su ilegalidad por falta de dinero, y no basta con que no haga caso de los ordenamientos judiciales, lo que ya de por si es grave, sino que además ignora las recomendaciones que la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y las de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal que le hace en sendos punto de acuerdo que muchas veces han alcanzado la unanimidad de los diputados.
El GDF, también es capaz de confabular en contra de los trabajadores como es el caso de los despedidos de Inmujeres y el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, en donde en contubernio con la Junta Local de Conciliación y Arbitraje del Distrito Federal ha mantenido en el limbo jurídico sus demanda de reinstalación por más de nueve años, de igual forma a procedido con el caso de IEMS y en Desarrollo Social y muchos son los ejemplos en los que el GDF y la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, desgastan la resistencia de los trabajadores mediante tortuosos juicios en los que descargan sus demandas. Así podríamos afirmar que el principio de impartición de justicia pronta y expedita no existe en el GDF y la JLCA. En este mismo renglón podemos observar como retardan la toma de nota de los sindicatos que les son incómodos, a pesar de que mediante recuentos democráticos, estos han sido reconocidos por sus propios gremios.
Todo esto sumado a la aplicación de una malentendida “austeridad republicana”, de donde los implementos e insumos del trabajo son elementos ausentes del tiro de trabajo incluyendo los que deben servir para la protección y seguridad en el trabajo, por lo que los trabajadores se ven imposibilitados para el desarrollo optimo del trabajo y sin embargo con ingenio y sagacidad han podido paliar esta situación destacando muchísimos casos en que los propios trabajadores tienen que desembolsar de sus de por si míseros recursos para comprar insumos del trabajo.
Por todo esto, la Asamblea General de Trabajadores del GDF, la Unión General de Trabajadores de México, el Sindicato por la Unidad de los Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior y el Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México; miembros todos de la Federación de Trabajadores del Distrito Federal, conjuntamente con el Congreso Popular Social y Ciudadano hemos tomado la determinación de exigir un verdadero cambio de esta política laboral como parte de los 5 ejes del “OKUPA GDF” (Plantón por tiempo indefinido), de donde se garantice:
1. ESTABILIDAD LABORAL (MEDIANTE LA BASIFICACIÓN) DE TODOS LOS TRABAJADORES.
2. CESE A LOS DESPIDOS.
3. REINSTALACION DE TODOS LOS DESPEDIDOS.
4. APLICACIÓN DE DIGITOS SINDICALES Y LIBERTAD SINDICAL.
5. ELIMINACIÓN DE TODOS LOS CODIGOS IRREGULARES (CT, CP, CF).
6. HOMOLOGACION SALARIAL (A TRABAJO IGUAL SALARIO IGUAL).
7. RESPETO Y RECONOCIMIENTO A LAS ORGANIZACIONES DE LOS TRABAJADORES.
8. CUMPLIMIENTO CABAL DE TODOS LOS LAUDOS LABORALES QUE LOS TRABAJADORES HAN GANADO.
9. APLICACIÓN DE LAS RECOMENDACIONES DE LA CDH-DF Y DE LA ALDF.
10. OTORGAMIENTO DE IMPLENTOS E INSUMOS DEL TRABAJO.
11. ALTO AL PROCESO DE PRIVATIZACION DE LOS SERVICIOS PUBLICOS.
¡NI UNA LUCHA AISLADA MÁS!
agt-gdf@hotmail.com

miércoles, 29 de febrero de 2012

2° Comunicado Okupa GDF

2o. Comunicado del Okupa GDF

de Okupa Gdf, el jueves, 23 de febrero de 2012 a la(s) 23:24 ·
A LOS HABITANTES DE LA CIUDAD DE MÉXICO


Con forme se acerca el acto conmemorativo de nuestra Bandera Nacional, 24 de febrero, también se incrementan las posibilidades de que fuerzas federales (PFP y EMP) y del Distrito Federal (SSP) desalojen el Okupa-GDF.  Históricamente estos desalojos se realizan con lujo de violencia, se agrede indiscriminadamente a niños, mujeres y hombres, sin importar su condición física ni su edad.

Pese al notorio clima de incertidumbre, como lo patentizamos en el Manifiesto del Ocupa GDF, sostenemos nuestra disposición al dialogo, por lo cual hemos mantenido constante comunicación con el Subsecretario de Gobierno: Juan José García Ochoa, quien nos ha presentado algunas propuestas de solución.  No obstante ello, consideramos que el ofrecimiento del GDF es insuficiente, ya que no resuelve uno de los puntos nodales del Okupa GDF:  Entrevistarnos Primero con el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Lic. Marcelo Luis Ebrad Casaubon, para acordar los términos en que habrá de resolver las agendas de las organizaciones de este Okupa GDF.

No es intención nuestra obrar en prejuicio de las instituciones político-administrativas de la ciudad, con ello conminamos al Jefe de Gobierno a que, en un acto de buena voluntad, se comprometa públicamente a debatir los puntos fundamentales que le planteamos y, derivado do de los acuerdos alcanzados dar puntual solución a las agendas de las organizaciones integrantes de este Okupa GDF.

Reiteramos nuestra decisión de no abandonar este espacio público que hoy ocupamos en forma pacífica, hasta no debatir directamente con el Jefe de Gobierno y alcanzar acuerdos sustanciales en torno a los siguientes temas:

1. Programas Sociales.  Ampliar la cobertura de los actuales y crear los que sea menester instituir en beneficio de los habitantes de la ciudad.

2. Política Laboral.   Rectificación del accionar de las Juntas Local y Federal de Conciliación y Arbitraje, acatamiento de los laudos emitidos por la JLCyADF y el TFCyA, cesar los Despidos injustificados en las dependencias oficiales y reintegrar a sus puestos a los trabajadores que a la fecha han suspendido.

3. Política de Vivienda.   Reorientar la política de vivienda desarrollada por el Instituto de Vivienda del Distrito Federal. Impedir su privatización y aplicar un Programa Emergente de Asignación Extraordinaria de Recursos Fiscales para la vivienda de interés social.

4. Privatizaciones.  Detener el acelerado proceso de entrega a particulares, del patrimonio público.  Acatar las recomendaciones que la CDHDF he emitido en relación a megaproyectos como la Super Vía Poniente, replantear lo esquemas de funcionamientos de los que ya operan u operaran en próximas fechas y cancelar definitivamente los que planea realizar.

5. Criminalización de las Protestas Sociales.  Cesar la persecución político-judicial en contra de las organizaciones sociales y sus dirigentes.
http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2011/11/13/c4i4-los-espias-del-gdf/
Finalmente, recalcamos que la solución a nuestras demandas depende de la disposición que las autoridades capitalinas tengan al respecto.  Paternizamos que sin importar de donde provengan, será responsabilidad del GDF cualquier agresión en contra del Okupa GDF.


F R A T E R N A L M E N T E
Okupa GDF

lunes, 30 de enero de 2012

Antes leían. Hermann Bellinghausen

Antes leían
Hermann Bellinghausen
Sentir nostalgias que uno nunca hubiera previsto es otro síntoma del mal estado de la República. Algo significaba que aún en los periodos más nefastos de la revolución institucional los gobiernos contaran con los servicios de autores y pensadores de real estatura y uno pudiera adivinar en los presidentes alguna formación humanística, referentes culturales básicos. Álvaro Obregón, aquel generalote norteño, no debió ser muy letrado, pero (le atribuyen) podía recitarle de memoria pasajes de La suave patria a Ramón López Velarde.
Adolfo López Mateos se formó en la campaña de José Vasconcelos; algo se le pegaría de su mentor, uno de los prosistas más geniales de nuestro canon. Mantuvo en su gabinete al poeta y eterno funcionario (desde Manuel Ávila Camacho) Jaime Torres Bodet y se lo heredó todavía a Gustavo Díaz Ordaz, quien además reclutaría a Mauricio Magdaleno y Agustín Yáñez. Olvidaditos como están, los tres autores dejaron páginas memorables.

José López Portillo, más allá de su frivolidad, daba muestras convincentes de haber leído Don Quijote de la Mancha (con rasgos incluso siquiátricos), y podemos pensar que sus libros los escribía él. Su hermana y funcionaria Margarita pergeñaba libros completos. Ambos descendían del autor de La parcela, José López Portillo y Rojas, apreciable novelista del realismo. Otro que tuvo hermana literata fue López Mateos: Esperanza, la traductora y casi alter ego del misterioso Bruno Traven.
Esperanza López Mateos.

El recuento se impone ante la penosa orfandad intelectual de los gobiernos recientes, en particular los panistas. (Uta, apenas la semana pasada Felipe Calderón se quiso untar tantita intelectualidá aprovechándose de ¡Paolo Coelho!) Con Vicente Fox comienzan los gobernantes formados en manuales de autoayuda y cursos de mercadotecnia, y si el próximo presidente va a tener el músculo intelectual de Enrique Peña Nieto, pues ya nos amolamos.
Pocos indicios de cultura revelaba Díaz Ordaz, pero incluso para los trabajos de cañería profunda contra los estudiantes del 68 empleó al brillante filósofo Emilio Uranga y la notabilísima narradora Elena Garro. Su represión fue respaldada por Martín Luis Guzmán (otro grande), y lo premió con una senaduría en 1970. Todos aquellos gobiernos mantuvieron en sus filas al poeta de Muerte sin fin, José Gorostiza, que lo mismo fue canciller que presidente de la Comisión Nacional de Energía Nuclear.

Luis Echeverría tampoco mostró ser muy acá, pero heredó el instinto de Obregón y López Mateos, y tras el desprestigio del 2 de octubre en Tlatelolco –que dentro del gobierno sólo el embajador Octavio Paz había confrontado–, atrajo intelectuales y escritores a montón; logró llenar con ellos un charter y llevárselos a Buenos Aires para presumirlos. Le trabajó el espléndido Ricardo Garibay, y Fernando Benítez, con el aplauso de Carlos Fuentes, acuñó eso de Echeverría o el fascismo (y por entonces escribió Los indios de México).
Incontables diplomáticos dieron lustre a los gobiernos posrevolucionarios: Alfonso Reyes, Gilberto Owen, Jaime García Terrés, Rodolfo Usigli, Rosario Castellanos, Hugo Gutiérrez Vega y tantos otros. Los panistas lo mejorcito que han podido exportar es Jorge Volpi, y ni siquiera de embajador. Hugo Hiriart, uno de nuestros mejores escritores vivos, en Nueva York representó culturalmente a Fox, desafío titánico si los hay; el gobierno no acusó ni la menor impronta de ese privilegio.
Senadores priístas fueron Carlos Pellicer y Andrés Henestrosa. Jaime Sabines, diputado. Salvador Novo paseó su ingenio por Palacio Nacional durante sexenios. Juan Rulfo se refugió largamente en una oficina gubernamental. Otro México. Y otro PRI: ni Jesús Reyes Heroles ni Enrique González Pedrero escribieron Dios mío, hazme viuda por favor.
Con el neoliberalismo llega la simulación intelectual, pero aún Carlos Salinas se rodea de doctores y escritores. Imitando a Echeverría, atrae a una intelectualidad que legitime lo que las urnas le negaron. Los Roberto Blanco Moheno y Luis Spota de la hora habían pasado por el Colegio de México.No que ahora esto es un páramo sin Pedro. El nulo compromiso con el lenguaje y la ausencia de barniz literario, artístico o filosófico caracterizan a los gobernantes, meros gerentes rodeados de nerds de universidades católicas o tecnócratas con credenciales de Yale pero sensibilidad de abarrotero, de policía, de nuevo rico. ¿Nunca más mereceremos un gobierno como el de Benito Juárez, apalancado en el poderío intelectual y literario de la mejor generación del siglo XIX?
Enrique Peña Nieto y Ernesto Cordero
Hasta nuevo aviso, todo tiempo pasado fue mejor. Autoritarios, corruptos o asesinos, los presidentes conocían el ABC y, a su modo, eran estadistas. El siglo XXI mexicano está produciendo puros burros y títeres de reality show. Ahí están los videoclips de Calderón haciéndose el turista extremo, o su posible sucesor tartamudeando en público ante preguntas que debió aprender a responder en la secundaria.
No, sí está cabrón.

Texto del periodico La Jornada. Lunes 30 de enero de 2012




jueves, 29 de diciembre de 2011

Hermanos Cerezo: escritos desde la cárcel. Gilberto López y Rivas


Resistir desde la adversidad: escritos de los hermanos Cerezo durante su injusto encierro en las cárceles de máxima seguridad (México, Editorial Revuelta, 2011) es un libro singular. Se trata de las reflexiones, análisis, cartas y diversos materiales de los hermanos Alejandro, Héctor y Antonio, quienes sufrieron prisión durante años en una cárcel de alta seguridad a partir de agosto de 2001. Sus autores clasifican los textos como filosóficos, políticos y cartas, y constituyen el legado de esta extraordinaria familia de revolucionarios que no ha dejado que la prisión melle su espíritu de lucha y mantiene viva la antigua tradición libertaria de los presos políticos de resignificar la cárcel con decoro, dignidad y resistencia. Así, los hermanos dejan plasmado en estas páginas el esfuerzo intelectual y ético por trascender la acción punitiva del poder que busca reducir, limitar, cooptar, ablandar a los insumisos que se atreven a cuestionar al sistema de explotación capitalista imperante. Desde la Comuna de París, con sus miles de asesinados y prisioneros que purgaron condenas en colonias carcelarias francesas de ultramar, se registra la tradición de hacer de la prisión “un espacio de lucha –como señalan los Cerezo– donde afirmar nuestra condición de hombres libres y comprometidos con las causas justas de nuestro pueblo, (y que) implicaba el esfuerzo diario de estudiar, aprender y vivir con dignidad”. Los Cerezo pasaron la prueba con honores y son, como ellos afirman: ¡Presos ayer, libres siempre!
Los escritos filosóficos, no obstante la limitación de las condiciones penitenciarias, son alegatos fundados, estructurados, coherentes, frescos y bien escritos, que van tocando diversos y complejos temas del marxismo, como la praxis y la enajenación, cotidianidad y lucha social, la relación sujeto-objeto, fetichización, desarrollados por algunos de sus exponentes más connotados, empezando por el propio Marx, Karel Kosik y, en México, José Revueltas y Adolfo Sánchez Vázquez.
Lejos de la mera especulación intelectualizada que caracteriza actualmente a una buena parte de la academia, los análisis de los Cerezo tienen un propósito claramente definido: criticar a fondo el capitalismo, invocar la acción política como medio de enriquecer nuestra praxis cotidiana y coadyuvar a transformar, radicalmente, la sociedad en que vivimos, es decir, construir una nueva (p. 21).
Los textos políticos cubren una amplia y diversa gama de temas, que van desde la descripción de las condiciones carcelarias, su cotidianidad de violencia, su comprensión como geometría enajenada, hasta el análisis sobre la figura del Che, los significados del 2 de octubre y el movimiento del 68, una caracterización de la izquierda institucionalizada o reformista del PRD y del movimiento encabezado por AMLO, reflexiones sobre distintos personajes y procesos, como el comunista checo Julius Fucik, la Revolución Mexicana, el papel de la juventud de izquierda, entre otros. Todos ellos constituyen, igualmente, una contribución de los Cerezo al análisis, principalmente, de la realidad política de México.
Estamos de acuerdo en la identificación desmitificada del Che, convertido en un símbolo despojado de su esencia revolucionaria y anticapitalista; también son muy pertinentes las observaciones críticas sobre la izquierda regresiva que abandonó la necesidad de luchar por un cambio revolucionario, se despojó del lenguaje clasista y se incorporó a la alternancia de la democracia tutelada por el capitalismo. Esta izquierda se limita a democratizar el Estado capitalista, buscando la actualización del desmantelado Estado benefactor.
Se asienta que la lucha por la memoria del 2 de octubre y la guerra sucia no puede quedarse en demandar sólo el castigo a los culpables del terrorismo de Estado de las décadas pasadas, sino también del presente. Me parecen muy acertadas las ideas vertidas en torno a la pequeña burguesía y su tendencia a ser antineoliberal pero no anticapitalista; también coincido en el señalamiento en torno al reformismo que renuncia a pensar, creer y luchar por una sociedad no capitalista; la imposibilidad de humanizar el capitalismo; la critica al uso del parlamentarismo para negociar cotos de poder; la insistencia en basar la lucha en el ámbito electoral e institucional exclusivamente.
También destaca la identificación del movimiento que se aglutina en torno a AMLO como antineoliberal y reformista, y la necesidad de la izquierda anticapitalista de no supeditarse o fundirse con este movimiento político; esto sin confrontarse con el pueblo que apoya esta corriente. Es necesario ejercer la crítica a los gobiernos surgidos de esta izquierda institucional, como los del Distrito Federal, Zacatecas, Chiapas, Guerrero, Michoacán; señalar sus incongruencias éticas, los planteamientos desarrollistas, extractivistas y paternalistas, su pragmatismo político y el reciente corrimiento a posiciones equívocas representadas en la república amorosa, que no es otra cosa que un acercamiento electorero a los sectores medios y empresariales.
Asimismo es pertinente afirmar que ser marxista hoy en día no sólo implica comprender la totalidad de la teoría crítica de Marx y Engels; implica, también, llevar a la práctica lo que en teoría se ha comprendido; es decir, desarrollar la praxis. Sin embargo, si entendemos que la crítica es esencial en el marxismo, habría que ejercerla, en primer término, con el marxismo mismo. Después de la implosión del campo socialista y las transformaciones hacia el capitalismo en China y Vietnam, estamos obligados a escudriñar la vigencia y las interpretaciones del marxismo que ofrezcan respuesta a las acuciantes realidades de nuestro tiempo. Ha sido, en suma, una experiencia gratificante la lectura de este libro, el cual recomiendo ampliamente.
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